
Bonificaciones millonarias de AIG
marzo 22, 2009
La crisis económica que golpea a todo el mundo ha provocado desestabilización financiera y el colapso de bancos que aparentaban una sólida base. EEUU ha sido el gran damnificado por todo ello, su economía social se ha visto mermada y los ciudadanos norteamericanos se enfrentan a un fuerte nivel de desempleo; el panorama que observan no es nada prometedor y el Gobierno asumió hace poco menos de un año el papel de “salvador” hacia las entidades bancarias que privatizaban beneficios pero ahora extienden sus problemas para sociabilizarlos.
American International Group (AIG) fue uno de los beneficiarios de este plan, la aseguradora logró salvarse de la quiebra gracias a la inyección de de dinero público que ascendía a 173 000 millones de dólares. Sin embargo, esta entidad ha pagado 165 millones de dólares en forma de primas a sus directivos; entre los casos más escandalosos son los pagos de más de 33 millones que se hicieron a ciertos ejecutivos para que no abandonasen sus puestos.
El presidente de EEUU, Barack Obama, se puso al frente de la manifestación tras verse envuelto en una protesta cuando pronunciaba medidas para ayudar a las pequeñas empresas. Ha prometido el bloqueo de los pagos y que haría devolver el dinero a los ejecutivos. Pero la propia Administración advirtió que su intención no era sencilla porque los pagos se habían realizado por medio de contratos firmados que tenía una legalidad irrefutable. Para ello, el Gobierno demócrata ha obligado a aprobar una ley- bautizada como ley anticodicia- que grava un impuesto del 90% sobre los bonos otorgados a los directivos de las empresas que hayan recibido más de 5.000 millones de dólares.
Las protestas y hasta amenazas a AIG no se han hecho esperar por todo el territorio norteamericano, sobre todo en Nueva York. Los ciudadanos se han levantado contra una entidad que debió utilizar su dinero, reunido por medio de los impuestos, para superar la crisis en la que se encontraban y no para beneficios particulares. EEUU se enfrenta al mayor déficit de toda su historia, 1.2 billones de dólares. Por lo que, el Gobierno de Obama debe realizar una pena ejemplar para que no vuelva suceder algo parecido.